Tras recabar información de diferentes fuentes y tomando de referencia la Guía de orientación profesional coordinada, exponemos las siguientes ideas imprescindibles de cara a la orientación, concretamente a la profesional y personal.
Según el Consejo Europeo y de los Representantes de los Gobiernos de los Estados (CE 2004 y 2008), se define la orientación como un proceso continuo a lo largo de la vida que permite definir las competencias, intereses y capacidades de cada persona para tomar decisiones, con respecto a su educación y formación, gestionando así su vida personal en estos ámbitos.
Por este motivo, es necesario potenciar la orientación desde la escolaridad obligatoria ya que es cuando se forma los valores e intereses ante el trabajo y la vida. Además, se toman decisiones que van a determinar el futuro profesional de las personas. Así, debemos abordarla no exclusivamente en el ámbito académico sino también en el profesional.
Este tipo de orientación está centrada en proporcionar información sobre la oferta formativa y los diferentes itinerarios que pueden seguirse tras la educación obligatoria. Por esta razón, en dicha orientación se incluyen las siguientes cuestiones: carreras y títulos, condiciones para la matriculación, requisitos para estudios superiores, centros que imparten Educación Superior y diferentes modos de estudio, etc.
Orientación Profesional:
La orientación profesional trata de lograr la autoevaluación de capacidades e intereses, fomentar el pensamiento emprendedor, proporcionar información sobre el mundo laboral, responsabilizar al alumnado de su propia vida y carrera y, sobre todo, de valorar de forma realista que exista concordancia entre sus capacidades e intereses y las exigencias de la profesión deseada.
En 1996, en relación con la orientación profesional, Watts A.G. y otros elaboraron el Modelo DOTS, el cual consiste en:
- S Self awareness (¿Quién soy?)
- O Opportunity awareness (¿Dónde estoy?)
- D Decision learning (¿Qué haré?)
- T Transition learning (Cómo lo haré?)
La relevancia de este proceso se puede ver reflejada en los beneficios para los implicados en el mismo. Dicho proceso tiene ventajas tanto para padres, alumnado, profesores, empresas y direcciones de los centros pero, en este caso, vamos a prestar especial atención al alumnado puesto que, es el sector que nos compete en dicha ocasión. Por ello, los beneficios a los estudiantes son los siguientes:
- Aumento de la autonomía y motivación.
- Facilitación al tránsito al mundo laboral y/o académico.
- Mejor percepción de las propias competencias.
Por último, en la guía señalada se destaca la importancia de establecer un marco y modelo de calidad de la orientación profesional, así como, diferentes acciones que pueden llevarse a cabo en torno a esta temática.
Para más información, pueden consultar la guía mencionada anteriormente.

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